Frío o Calor: ¿Cuándo es mejor aplicar cada uno?

Frío o Calor: ¿Cuándo es mejor aplicar cada uno?

Una de las preguntas estrella que más se repiten cuando nos aparece un dolor es ¿me pongo frío o calor? Esto que, a simple vista, nos parece tan confuso, en realidad es muy sencillo de distinguir. El aprender cuándo aplicar el frío o calor, no es una cuestión baladí, ya que si aplicamos frío cuando necesitamos calor (o viceversa) podemos acabar con más dolor del que teníamos al principio. ¿Quieres saber cuándo aplicar frío o calor para la tendinitis?, ¿y para las contracturas, es mejor calor o frío?

Frío o calor: las claves para elegir cada uno

Al principio nos parece muy confuso, y puede parecernos buena idea ponernos frío si tenemos una contractura… O calor para calmar las molestias de una tendinitis.

¿Cuándo poner frío?

frio o calor para tendinitis
Imagen extraída de hogarmanía.com

El frío está recomendado en problemas agudos con inflamación y en traumatismos recientes. Y eso, ¿qué quiere decir? Muy sencillo: Pondremos frío, por ejemplo, cuando te acabas de dar un golpe, te has torcido o hecho un esguince en un tobillo o la muñeca… con una tendinitis reciente, y/o ante una rotura, ya sea muscular o de hueso.

En todas estas situaciones hay un dolor recién provocado que se acompaña de inflamación. Por este motivo, lo adecuado es usar frío o hielo para frenar la inflamación, y con ello, disminuir la percepción del dolor. Si ante estas molestias te pones calor, aumentas la inflamación y el riego sanguíneo en la zona, y con ello el dolor y las molestias.

Es importante saber que el frío no debe aplicarse en heridas abiertas, hemorragias o zonas infectadas. Así mismo, evitaremos su uso si sufrimos el síndrome de Raynaud, o si tenemos trastornos vasculares periféricos.

¿Cuándo poner calor?

El uso de calor se aconseja con problemas de origen muscular y/o que están mantenidos en el tiempo. Es importante que no haya un componente alto de inflamación, porque si ponemos calor, como hemos comentado se aumenta la circulación de la sangre, con ella la inflamación, y el problema empeora. El calor está indicado, por ejemplo, en contracturas, dolor de cuello, dolor de rodillas, dolor de espalda… Cualquier dolor que no tenga inflamación.

Hoy en día existen métodos muy novedosos para aplicar calor local y aliviar el dolor, como son los parches de calor, que liberan un calor leve y contante durante 8 horas. También encontramos en el mercado mantas o almohadillas eléctricas que nos proporcionan un calor mantenido y suave durante el tiempo que las programemos.

Hay que evitar el uso del calor en la zona si existe inflamación. Así mismo, evitaremos su uso si ha habido traumatismos recientes con inflamación o derrame, si la zona está infectada, o si hay problemas de tensión arterial.

La clave para saber cuándo poner frío o calor

Resumiendo, si tenemos que elegir cuándo usar calor y cuándo usar frío, miraremos SIEMPRE la inflamación de la zona que esté afectada. Si está inflamada: nos pondremos frío; mientras que si no está inflamada: calor.

Os dejamos, a modo de resumen, una infografía con las 3 claves básicas para no volver a tener dudas nunca más.

Frío o calor infografía

Frío o calor para tendinitis

En las tendinitis, la clave para elegir entre frío y calor está en el tiempo que llevamos con la tendinitis (obviamente, siempre hemos de contar con un diagnóstico sanitario de la tenidnitis):

Frío para la tendinitis

Si se trata de una tendinitis reciente (horas/días), aplicaremos frío para evitar que haya más inflamación. El hielo entumece la zona dolorida, haciendo que los vasos sanguíneos se contraigan, y se reduzca la hinchazón.

¿Cómo aplicamos frio en una tendinitis reciente?

Usaremos hielo durante los 3 primeros días de la lesión. Para ello, usaremos hielos, envueltos en una toalla o un paño, durante 15-20 minutos cada 4-6 horas al día. Es importante que el hielo no esté en contacto directo con la piel para evitar quemaduras.

Calor para la tendinitis

Si estamos ante una tendinitis prolongada en el tiempo, aplicaremos calor. Por lo general, después de lo 3 primeros días, el calor puede darnos más alivio del dolor. Esto se debe a que, como hemos comentado anteriormente, aumenta el flujo sanguíneo de la zona, pudiendo favorecer el proceso de recuperación. Además, el calor relaja los músculos, favoreciendo así el alivio del dolor.

Eso, junto con el resto de pautas que te dé tu fisioterapeuta, hará que el dolor disminuya y pueda mejorar ligeramente la movilidad de la zona.

¿Cómo aplicamos calor en una tendinitis reciente?

Al igual que con el frío, se recomienda usar en periodos cortos. La pauta a seguir sería de unos 15 minutos, cada 2 horas. Es importante no ampliar los tiempos de aplicación del calor, para evitar que sea contraproducente.

Calor o frío para contracturas

calor o frio contracturas
imagen extraída de con20deditos.com

No sé cuántas veces me han preguntado si poner frío o calor ante una contractura. Es importante que sepamos que, como las contracturas no cursan con inflamación, no conviene utilizar el frío como método analgésico. Sí estaría indicado su uso si, por algún motivo, la zona se inflamase y entonces habría que usarlo puntualmente.

Si dudas sobre cuándo aplicar calor o frío para las contracturas y los dolores musculares, es importante saber que, al producirse por sobresfuerzos, y no cursar con inflamación, han de ser tratadas con calor. El calor ayudará a relajar los músculos de la zona, aliviando así el dolor.

Al igual que con las tendinitis, en las contracturas el calor lo aplicamos de forma breve e intermitente. Lo normal es hacerlo unos 15-20 minutos cada 2-3 horas. Es importante poner una tela o un paño entre la fuente directa de calor y nuestra piel, para evitar las quemaduras.

Además de usar calor, también nos puede ayudar a disminuir el dolor el uso de alguna pomada antiinflamatoria, que puede proporcionar un alivio rápido para tratar el dolor muscular leve.

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Imagen de cabecera extraída de freepik

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