Cómo aliviar y frenar el Parkinson desde casa

Hemos hablado muchas veces sobre el Parkinson en el blog, tanto sobre sus síntomas, sus posibles tratamientos y su esperanza de vida… Hoy vamos a hablar sobre qué podemos hacer nosotros, desde nuestra casa, para paliar algunos síntomas y mejorar la calidad de vida de un paciente con Parkinson. En concreto, nos vamos a centrar en cómo aliviar o frenar los temblores y el dolor en el Parkinson, que son dos de los síntomas más molestos que aparecen en los primeros estadios de la enfermedad.

Cómo aliviar o frenar el temblor de Parkinson

El temblor es uno de los síntomas más característicos del Parkinson, junto a la rigidez y bradicinesia. En la cultura popular, el síntoma estrella de esta patología son los temblores, así que es normal que nos imponga y preocupe su presencia cuando aparecen. Como hemos comentado otras veces, el temblor en el Parkinson aparece en reposo, y suele aparecer de forma unilateral. Este temblor, suele desaparecer con la acción y cuando la persona con Parkinson duerme.

¿Hay algo que podamos hacer para evitar o frenar el temblor en el Parkinson? Pues, pesar de que es un síntoma inherente a esta enfermedad, sí, hay maneras de aliviar o frenar el temblor en el Parkinson. Una de ellas, y que podemos aplicar nosotros de manera muy sencilla desde casa, es el uso de TENS.

TENS para el temblor de Parkinson

Aliviar Temblor Parkinson

Estudios recientes han analizado el efecto del TENS para aliviar el temblor de los pacientes con Parkinson. El TENS es un aparato portatil, que podemos usar para aplicar electroestimulación periférica en determinadas zonas del cuerpo. En el blog hemos hablado muchas veces sobre este tipo de terapia, qué es el TENS, qué diferencia hay entre TENS y EMS, y cuál es el mejor aparato que podemos comprar actualmente para usar en casa.

En el caso del Parkinson, es un gran coadyuvante del tratamiento farmacológico del temblor. Estudios recientes han encontrado que, casi un 80% de los pacientes que hicieron uso del TENS para tratar el temblor, notaron una disminución del mismo. Para ello, se aplicó la corriente a través de 2 canales, con una frecuencia de 10 Hz durante 10 minutos en la cara anterior del antebrazo dominante. Es un tratamiento totalmente indoloro, sin efectos secundarios, agradable y fácil de aplicar.

¿Qué podemos hacer para aliviar o mejorar el dolor de Parkinson?

El temblor, por suerte, es un síntoma «inocuo» que no genera molestias en el paciente que lo posee. Pero, por desgracia, no podemos decir lo mismo de la rigidez y la bradicinesia. Ambos síntomas suelen acompañarse de dolor, aunque no sea de manera directa. La rigidez aparece tras la contracción muscular excesiva, mantenida e involuntaria. Generalmente en cuello, aductores, y cadena posterior. Y por desgracia, es bastante dolorosa. La bradicinesia en cambio, no genera dolor en sí, pero suele aumentar el riesgo de caída o lesiones, que siempre llevan asociados la presencia de dolor. Vamos a ver formas de disminuir este dolor desde casa, de manera cómoda y sencilla.

Almohadillas cervicales para aliviar el dolor de Parkinson

Cuando el Parkinson avanza, y con él avanza la rigidez, es común que nos encontremos con que la persona con Parkinson vaya adelantando la cabeza. De esta manera, no puede descansar el cuello y la cabeza ni estando sentados, lo que genera mucha incomodidad y potencia el dolor. Para poder aliviar este síntoma del parkinson, siempre recomiendo el uso de una almohadilla cervical (como las almohadillas para los viajes largos en coche o en avión), ya que les ayuda a poder descansar un poco el cuello y la cabeza. Hay gente que este síntoma lo maneja poniendo cojines detrás de la cabeza, pero es más efectivo y más cómodo usar una almohadilla cervical, ya que tiene la forma y el tamaño adecuado para que puedan descansar las articulaciones.

Termoterapia (calor) para paliar el dolor

La termoterapia se ha demostrado muy eficaz para tratar o paliar el dolor de forma no Invasiva. El calor, en concreto, es uno de los tratamientos de elección ante el dolor generado por contracturas (nunca para el dolor por caída). Por este motivo, si queremos tratar el dolor de cuello o cadena posterior que suele aparecer en el Parkinson, podemos apostar por uno o varios métodos de calor que nos ayuden a paliarlo o eliminarlo:

Manta eléctrica para el manejo del dolor en el Parkinson:

La manta eléctrica o almohadilla eléctrica puede ser un recurso muy útil para aliviar el dolor que aparece por el Parkinson en el cuello, cadena posterior o en los aductores. Si tenéis una manta eléctrica por casa, podéis aplicarla en la zona dolorida (durante un tiempo controlado) para disminuir los síntomas. En este post hablamos sobre el uso de mantas/almohadillas eléctricas y de cómo aplicarlas para aliviar el dolor.

Sacos de semillas:

Los sacos de semillas son el método más económico y sencillo de aplicar calor en las zonas doloridas. Normalmente en todas las casas hay un saco de semillas que podamos usar, o si no es bastante sencillo hacerse con uno o hacértelo tú mismo. Aun así, no es el más eficaz estrictamente hablando. Es el método que más puede constar para conseguir la temperatura adecuada (podemos calentarlo demasiado, generando quemaduras; o demasiado poco, generando poco efecto analgésico). Además, hay que tener cuidado en casos que la demencia está más avanzada, porque pueden no avisarnos si se están quemando o si no les hace efecto. También hay que tener en cuenta que no mantiene el calor en el tiempo, sino que se va enfrenado conforme lo usamos.

Parches de calor:

Cuando el Parkinson avanza, puede hacerse difícil mantener a la persona en una determinada postura sin moverse, o que no se quite la manta o el saco de semillas. Sobretodo, podemos encontrarnos con más dificultades si el Parkinson cursa junto a una demencia moderada/avanzada. En estos casos suelo recomendar el uso de parches de calor. Tiene el mismo efecto que los métodos anteriores, solo que se pegan en la piel del paciente y liberan, de forma controlada y mantenida, un calor agradable que proporciona alivio durante 8 horas. Es un método muy eficaz para usar por la noche, o si la rigidez está ya muy avanzada y cuesta aplicar los otros métodos. Además se puede combinar con otros métodos, como la almohadilla cervical, teniendo el cuello y la cabeza más sujetos y descansados, y a la vez relajados con el calor. Si quieres saber más sobre los parches de calor, hemos escrito sobre ellos en este post.

Aliviar dolor Parkinson

Crioterapia (frío) para paliar el dolor

La crioterapia o uso de frio para controlar el dolor, lo usaremos siempre después de una caída o una lesión muy reciente. Si tienes dudas sobre cuándo aplicar frío o calor, guarda este post en favoritos porque en él despejamos todas tus posibles dudas.

El frío se puede poner ante golpes, hematomas… Pero no se recomienda ponerlo mucho tiempo cuando hay rigidez o espasticidad. Por lo tanto, se suele recomendar en estos casos, ponerlo en tandas de 5-7 minutos. Para ello, usaremos un pack gel frío de los que solemos tener por casa, siempre cubierto por un trapo o tela que evite que se produzcan quemaduras en la piel por frío. Si no tenemos pack gel, podemos usar en una emergencia una bolsa de guisantes congelados o una bolsa con hielos… Pero es mejor hacernos con una de estas bolsitas, y comprobar siempre que sean de GEL, porque de esta manera, aunque se congelen, conservan su consistencia en gel y aumenta la comodidad y la efectividad de su uso.

TENS para el dolor de Parkinson

El TENS, además de haber demostrado efectividad para aliviar los temblores del Parkinson, también es una herramienta analgésica muy eficaz. Nosotros la recomendamos mucho a nuestros pacientes, y de hecho siempre la llevamos en la mochila por si es necesaria en el tratamiento. En el caso del tratamiento del dolor se aplica en la zona en la que se presente el dolor. Si un fisio o un médico os enseña a programar el TENS de manera correcta, puede ser una buena manera de controlar los episodios de dolor sin tener que abusar de fármacos.

Cremas antiinflamatorias para aliviar el dolor Parkinson

Las cremas antiinflamatorias pueden ayudar a reducir el dolor asociado a la rigidez, o al dolor que aparece tras una caída o una lesión. Estas cremas nos sirven para disminuir el tratamiento farmacológico analgésico, y poder dar así un descanso a la función renal. En mi caso, como fisioterapeuta, llevo muchos años trabajando con Thromvactiv, que da muy buenos resultados para el alivio local del dolor. Además, desde hace un tiempo, intentamos siempre apostar por cremas o ungüentos con ingredientes lo más naturales posibles. Siguiendo esta línea, recomiendo mucho el uso de FisioCrem, con ingredientes 100% naturales como: árnica, hipérico, caléndula y melaleuca.

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