Servicio de Fisioterapia a Domicilio: pros y contras

Servicio de Fisioterapia a Domicilio: pros y contras

El servicio de Fisioterapia a domicilio o es uno de los ámbitos más prácticos de esta rama, pero poco conocidos aun en España. Si queremos ver las ventajas e inconvenientes de la fisioterapia a domicilio, tenemos que empezar por analizar para quién está recomendado este servicio. La fisioterapia a domicilio está indicada para personas que:

¿Qué ventajas tiene la Fisioterapia a domicilio?

Ya sea por comodidad o por necesidad, la fisioterapia a domicilio tiene grandes ventajas, sobre todo para aquellas personas con dificultad de desplazamiento:

Comodidad:

Es principal ventaja de la fisioterapia a domicilio. Permite tener tu propio tratamiento de fisioterapia sin tener que moverte de casa. El único «esfuerzo» es el de ponerse ropa cómoda y que favorezca el tratamiento.

Independencia:

El tener al fisioterapeuta en casa facilita que, personas con dificultad o imposibilidad para desplazarse, puedan recibir un tratamiento de calidad. De otra manera tendrían que desplazarse, necesitando ayuda o un mayor desembolso económico para contratar acompañante, vehículo adaptado, etc.

Flexibilidad:

El servicio de fisioterapia a domicilio tiene la ventaja de ser adaptable, y ayuda a la persona a recuperar sus capacidades físicas y funcionales en el ámbito en que se va a estar habitualmente. No es lo mismo caminar por el corredor de un pasillo de una clínica, que tener que entrenar para desenvolverse por casa. Siempre es más interesante practicar en casa, para aprender a manejarse con las dificultades de pasillos más estrechos.

Individualización del tratamiento:

Sin duda, la gran ventaja de este tipo de servicios es el tiempo que se puede dedicar a la persona. Al estar en su propio entorno, la persona se siente atendida de una manera más personal.

Fisioterapia tras superar el COVID-19Movilidad:

Otra de las ventajas de la fisioterapia a domicilio es que, irónicamente, no tiene por qué realizase siempre en el domicilio. Hay pacientes que requieren realizar el tratamiento en hospitales, centros de día o en residencias. En ese caso, se puede realizar el tratamiento, siempre y cuando haya un espacio en el que realizarlo.

Adhesión al tratamiento:

Todos estos factores influyen de forma positiva en que la persona se sienta a gusto con el tratamiento. Al ser el profesional el que va a casa, es más fácil conseguir que la persona cumpla con las pautas que le vamos dando, y esto repercute positivamente en los resultados de la terapia.

Facilidad para el tratamiento:

Relacionado con el punto anterior, en casos en que las capacidades cognitivas se encuentren dañadas, como en demencias, accidentes cerebro-vasculares… Sacarles de su entorno y llevarles a una clínica desconocida para ellos, puede suponer un impedimento. A veces, incluso, puede hacer que sean reticentes a recibir el tratamiento. En cambio, al recibir la atención en su hogar, en su zona de confort, en la que pueda ver caras conocidas y reconocer el sitio en el que se encuentra, puede facilitar la adaptación al fisioterapeuta, y por tanto la realización del tratamiento.

Económica:

Si necesitáis tratamiento varios miembros de la familia, o incluso algún amigo o vecino, podéis solicitar las citas (siempre que haya disponibilidad) el mismo día, en horas sucesivas, y minimizar el gasto por desplazamiento. De esta manera, podemos aprovechar otra de las ventajas de la fisioterapia a domicilio: la facilidad horaria y económica.

¿Qué inconvenientes tiene la fisioterapia a domicilio?

Como todo en esta vida, no todos los aspectos pueden ser positivos. Hay algunos aspectos a los que hay que prestar atención si estás planteándote recibir el tratamiento de fisioterapia a domicilio:

Entorno no adaptado:

Al no ser un entorno profesional, pueden faltar medios, espacio, y ser difícil a adaptarse a las necesidades de la persona. Si sabes de antemano que vas a necesitar un servicio a domicilio, trata de dejar algo de espacio libre en alguna habitación. Lo importante es que pueda entrar, como mínimo, la camilla y el fisioterapeuta. El resto de inconvenientes se pueden ir solventando sobre la marcha con algo de maña.

Falta de privacidad:

Enlazando con el punto anterior, en ocasiones en las que falta espacio, a veces tenemos que realizar el tratamiento en una habitación en la que se encuentren otros familiares. Hay que tratar siempre de tener un espacio tranquilo y separado para realizar el tratamiento, pero hay casos en los que es logísticamente imposible.

Pasividad en el tratamiento:

Esto es un riesgo de la Fisioterapia en cualquier parte pero, en domicilio, puede ocurrir que la persona se acostumbre a que vengan y se lo “den todo hecho”. Se puede uno acostumbrar y esperar a que venga el terapeuta a solucionar el problema, sin implicarse activamente. Aunque esto no es específico de la atención a domicilio, en ocasiones ocurre.

Profesionales sin regular:

En el trabajo a domicilio puede ser una parcela que utilicen personas no tituladas, o tituladas, pero sin cumplir con sus obligaciones (fiscales, permisos, licencias…). Aquí puedes encontrar las pautas más eficaces para elegir un un buen fisioterapeuta a domicilio. Es muy importante asegurarse de que el profesional que va a venir a casa es un profesional sanitario, cualificado para llevar a cabo una rehabilitación, con su correspondiente título universitario.

Dificultad en el tratamiento:

En caso de tratarse de personas con demencia, pueden surgir dudas a la hora de saber cómo introducir al profesional, qué hacer para que colabore en el  tratamiento, cómo conseguir que realice los ejercicios, etc. Para este tipo de casos, siempre es recomendable solicitar información al fisioterapeuta, así como al médico, o a alguna asociación que tengamos cerca. En mi caso, colaboro con una Psicóloga especializada en Psicogerontología, que puede asesoraros y daros pautas para facilitar la colaboración, encontrar el momento ideal del día para realizar el tratamiento, etc.

Servicio de fisioterapia

En resumen, ¿la fisioterapia a domicilio tiene más ventajas o inconvenientes?

Para nosotros, la respuesta es contundente. La fisioterapia a domicilio tiene muchas más ventajas que inconventientes. Ya no solo por la comodidad para el paciente y su familia, sino por los innumerables beneficios que le aportan. Poder rehabilitarte en tu zona de confort y/o «zona de batalla» es mucho más beneficioso que el hacer la rehabilitación en una clínica.

Aunque es cierto que la fisioterapia a domicilio también puede contar con ciertas desventajas, para nosotros no son tan importantes. En los años de experiencia que tengo, aun no se ha dado el caso en el que no haya podido dar el tratamiento por falta de espacio. Y el manejo del paciente tampoco es problema, siempre y cuando el fisioterapeuta cuente con las habilidades adecuadas.

Es decir, para nosotros, ganan siempre las ventajas de la fisioterapia a domicilio.

Si estás interesad@ en contratar un fisioterapeuta a domicilio, no dudes en ponerte en contacto con nosotros en el 684059240 o enviando un email a hola@fisiodanielutrilla.com. Te daremos toda la información que necesites sin compromiso.

Imagen cabecera: Hebrew Senior Life

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