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Tratamiento del Dolor Crónico

Tratamiento del Dolor Crónico

El otro día, la psicóloga con la que colaboramos nos hablaba sobre los fundamentos del dolor crónico cuando no responde a lesiones, etc. Hoy nos va a contar qué técnicas son útiles para tratar de paliar el dolor cuando ya hemos probado con analgésicos, antiinflamatorios, y mil visitas al médico

Técnicas de tratamiento del dolor crónico desde la psicología

Para la aplicación de las técnicas que vamos a comentar a continuación, es recomendable acudir a un especialista que nos ayude a ponerlas en práctica y nos sirva de guía. Aun así, como el lector podrá observar, algunas de las técnicas también pueden ponerse en práctica de manera autónoma. Nosotros aconsejamos siempre la consulta y la supervisión por parte de un especialista, aunque sea al principio para aprender a aplicarlas correctamente.

Relajación

RelajaciónLa relajación como técnica para tratar a pacientes con dolor crónico puede utilizarse de forma aislada o dentro de una terapia multicomponente. Los dos tipos más empleados son la relajación progresiva de Jacobson y el entrenamiento autógeno de Schultz.

La aplicación de esta técnica en sujetos con dolor se fundamenta en la idea de que el dolor provoca tensión y frecuentemente ansiedad, lo cual puede a su vez aumentar el dolor. A través de la relajación se consigue una disminución de la actividad adrenérgica y un aumento de la actividad parasimpática que se supone ayudan a disminuir la ansiedad, la tensión e indirectamente el dolor.

Biofeedback

El biofeedback es una técnica basada en un sistema de sensores gracias a los cuales el paciente es consciente en tiempo real de varios parámetros fisiológicos que describen el funcionamiento de su cuerpo.biofeedback

Gracias al biofeedback se crea un bucle de retroalimentación gracias al cual la persona lo tiene más fácil a la hora de aprender a alcanzar niveles funcionales óptimos en aspectos como el pulso sanguíneo, la temperatura corporal, etc. Dicho de otro modo, como el individuo es informado en tiempo real acerca de lo que ocurre en varias partes de su cuerpo, aprende a asociar esos fenómenos con ciertas sensaciones y, con un poco de práctica, va siendo más capaz de regular ciertas funciones corporales. De esta manera, se hace más fácil el proceso de controlar conscientemente procesos corporales.

Los dos tipos más empleados son el biofeedback electromiográfico y el dirigido a regular la temperatura periférica.

Se ha encontrado que es efectivo en pacientes con cefalea tensional y migrañas. Igualmente, algunas revisiones realizadas sobre estudios con pacientes afectados de trastornos temporomandibulares muestran su efectividad, aunque no todas. En cambio, ante la lumbalgia crónica, el uso del biofeedback no ha mostrado su efectividad de forma concluyente.

Hipnosis

Se ha comprobado que la hipnosis es efectiva en pacientes con dolor crónico (lumbalgia, cefalea, fibromialgia,…), aunque no de manera superior a la relajación.

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La hipnosis, al igual que la relajación, puede aplicarse como técnica aislada o como parte integrante de otras terapias. De hecho, cuando la hipnosis se incluye dentro de otras técnicas terapéuticas, los resultados de las mismas suelen mejorar considerablemente.

Técnicas operantes

tecnicas operantes dolorLas técnicas operantes se dirigen exclusivamente a tratar la parte comportamental del dolor, aunque indirectamente puedan modular los otros factores.

El factor conductual del dolor se refiere principalmente a las quejas de dolor, cambios posturales, expresiones faciales y conductas de evitación. En general, las técnicas operantes se dirigen a la reducción o eliminación de las conductas de dolor, a la restauración de las actividades diarias evitadas y a la instauración del ejercicio físico.

Se han demostrado eficaces principalmente en pacientes con dolor lumbar crónico, aunque no de manera concluyente.

Terapia de aceptación y compromiso

aceptacion.jpgLa terapia de aceptación y compromiso se basa en aceptar el sufrimiento, y por tanto en dejar a un lado la evitación.

Dado que, la evitación es una estrategia común entre los pacientes que sufren dolor, la aplicación de esta terapia parece muy indicada. De hecho, se ha comprobado que los pacientes que aceptan más su dolor son los que puntúan más bajo en intensidad de dolor, presentan menos emociones negativas y disfrutan de una mayor calidad de vida.

Algunos estudios apuntan la efectividad de la terapia de aceptación y compromiso en pacientes con dolor crónico. Con todo, la evidencia actual todavía es escasa para afirmar su efectividad en este campo.

 

Mindfulness

El término Mindfulness suele traducirse como atención y conciencia plena. La filosofía de esta terapia se basa principalmente en vivir el presente, en estar atento a lo que sucede sin juzgar, ni interpretar. En otras palabras, se fundamenta en aceptar la realidad tal como es.

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Dentro de esta filosofía, una de las técnicas más empleadas es la meditación o la atención a estímulos internos o externos. Puede considerarse como una técnica de focalización de la atención.

La aplicación de la misma en pacientes con dolor crónico se basa en la idea de que puede ayudarles a aceptar el dolor y por tanto reducir la evitación, y a tener más control sobre sus procesos atencionales tan ligados a la percepción del dolor. Las personas que puntúan más alto en mindfulness sienten menos dolor, presentan una mayor calidad de vida y sufren menos emociones negativas.

 

Escritura emocional

escritura emocionalUna nueva técnica que se está empezando a emplear dentro del campo del dolor crónico es la escritura emocional.

Se cree que al escribir sobre el trauma, pueden generarse efectos saludables, ya que ayudaría a organizar y dar sentido a la experiencia; facilitar la comunicación con el entorno social, constituir una especie de «exposición» a los hechos y a las emociones, etc. Y de esa manera, a reducir el dolor.

Terapia Cognitivo Conductual

terapia cognitivo conductualDentro de las terapias psicológicas para el dolor crónico, las técnicas cognitivo-conductuales son las más empleadas y han demostrado ser efectivas. Siendo los pacientes tratados conjuntamente con técnicas médicas y psicológicas, los que muestran una mayor reducción del dolor, de la incapacidad y de los estados de ánimo negativos. No obstante, aunque el efecto adicional que supone la adición de las técnicas cognitivo-conductuales es positivo, su magnitud es pequeña.

Plan de tratamiento psicológico para el dolor crónico según la psicología cognitivo conductual:

1.- Introducción a la terapia cognitivo-conductual.

Es fundamental que los pacientes comprendan en qué consiste la terapia y qué beneficios pueden alcanzar. Es usual que las personas que son derivadas a tratamientos psicológicos crean que lo son porque se considera que su estado psicológico ha sido la causa de su dolor. En esta sesión, se les aclara que suele ser su dolor el que origina el malestar anímico y que estas emociones pueden aumentar su dolor. Una vez comprendida esta idea, se les explica que la terapia va a ir dirigida a tratar los pensamientos, conductas y emociones que incrementan su sufrimiento.

2.- Respiración y relajación.

El dolor provoca tensión muscular y ésta a su vez incrementa el dolor. Una vez explicado este círculo vicioso, se enseña a los pacientes cómo relajarse a través de la técnica de Jacobson. Al finalizar la sesión, se entrega un CD con las instrucciones de relajación para que practiquen diariamente.

3.- Manejo de la atención.

Los procesos atencionales están claramente implicados en la percepción del dolor. Una vez analizada esta influencia, se realizan una serie de ejercicios donde se enseña a redireccionar la atención. Asimismo, se les aconseja que los practiquen durante su vida diaria.

4.- Reestructuración cognitiva.

En primer lugar, se explican las distorsiones cognitivas que las personas solemos realizar al interpretar la realidad. Para que los pacientes puedan aprender cuáles son las distorsiones que llevan a cabo, se les entrega un registro que deben cumplimentar en casa cuando experimenten estados emocionales negativos. En ellos, deben anotar en qué situación los han sentido y cuáles han sido sus pensamientos.

5.- Solución de problemas.

A nivel teórico se detallan las diferentes fases de la solución de problemas. El ejercicio que se realiza al respecto se basa en un problema que voluntariamente expone algún paciente o en alguna situación problemática típica de los pacientes con dolor. El objetivo de esta práctica, es que se compruebe los distintos enfoques y estrategias con las que se puede tratar una misma situación problemática.

6.- Manejo de emociones y asertividad.

El primer objetivo consiste en identificar las emociones desagradables y entender su relación con el dolor. Seguidamente, se explica el distanciamiento como forma de manejar dichos estados emocionales.

La incomprensión es una de las quejas más habituales de los pacientes con estas dolencias. El dolor, en ocasiones, dificulta la comunicación con los demás. Por ello, se enseñan los tres pasos de la asertividad como técnica para mejorar las relaciones.

7.- Valores y establecimientos de objetivos.

El dolor supone, en bastantes ocasiones, un cambio radical del estilo de vida. Muchas personas han de abandonar su puesto de trabajo, y no pueden mantener sus aficiones. Por ello, la sensación de sentirse perdido es bastante habitual. Esta técnica tiene como propósito trabajar los valores vitales a través de varias metáforas básicamente mediante la reflexión. Para que estas reflexiones se traduzcan a nivel práctico, se anima a los pacientes a que establezcan objetivos concretos para sus vidas.

8.- Organización del tiempo y actividades reforzantes.

Muchas actividades se ven enlentecidas cuando se experimenta dolor. Por ello, la sensación de falta de tiempo suele ser habitual. En esta sesión se explican diferentes estrategias para organizar el tiempo. Y dentro de la planificación se trasmite la necesidad de reservar espacios del día para la inclusión de actividades de ocio que suelen ser las primeras que se suprimen cuando se tiene la sensación de falta de tiempo.

9- Ejercicio físico, higiene postural y del sueño, y prevención de recaídas.

Además de resaltar la importancia del ejercicio físico, la higiene postural y del sueño para reducir el dolor, se dan una serie de pautas recomendables.

Es usual que mientras los pacientes acuden a las sesiones terapéuticas se sientan mejor, pero es posible que una vez finalizadas en algún momento aparezcan contratiempos. Por ello al acabar, se explica cuáles son las señales de aviso de las recaídas y qué pasos dar en el caso de que se detecten.

Fuentes: infocop, Scielo, psicologíaymente

Fuente de imágenes: Imagen cabecera1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8

 

 

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